ACTIVIDAD FÍSICA DURANTE EL TRATAMIENTO ONCOLÓGICO
29 de Jun, 2026
Realizar actividad física durante el tratamiento oncológico, siempre que esté indicada por el equipo de salud y adaptada a las necesidades de cada persona, puede aportar múltiples beneficios. Ayuda a disminuir la fatiga asociada al cáncer y a los tratamientos, mantener la fuerza muscular, mejorar la movilidad, favorecer el descanso, reducir la ansiedad y el estrés, y contribuir a una mejor calidad de vida.
Sin embargo, existen situaciones en las que el ejercicio debe modificarse o suspenderse temporalmente, como la presencia de fiebre o infecciones, anemia o plaquetas muy bajas, dolor intenso, mareos, dificultad para respirar, náuseas o vómitos persistentes, o cuando existen metástasis óseas con riesgo de fracturas. En estos casos, es fundamental seguir las indicaciones del equipo tratante.
Como recomendación general, se aconseja comenzar de manera progresiva, elegir actividades de intensidad leve a moderada según la condición física de cada paciente, mantenerse bien hidratado, respetar los tiempos de descanso y detener la actividad si aparecen síntomas como dolor intenso, mareos o falta de aire.
Cada paciente es único. Por eso, la actividad física debe ser individualizada y supervisada por profesionales de la salud para que sea una herramienta segura y beneficiosa durante el tratamiento oncológico. 💙